
Me gustas cuando me hablas
con la expresión de tu cara.
Me cuentas miles de cosas,
todo sin mediar palabras.
Con una mirada tierna,
una sencilla ojeada.
Una sonrisa pequeña,
una caricia temprana.
Un chasquido de tus dedos
y me derrites el alma,
como una vela en el fuego
fundiéndose entre las llamas.
Eres mi amante, mi amigo,
Mi guerra y mi paz diaria.
Seguimos en el camino,
con nuestra ruta trazada.
Combatiendo al enemigo,
de la rutina diaria,
sin darnos jamas por vencidos,
luchando con nuestras armas.
Geni.