
Esta mañana me levante con una triste noticia.
En Italia un joven, que se encontraba junto a su esposa en el metro,fue la víctima mortal de un tiroteo, el impacto atravesó se cuerpo cayendo al suelo, bajo la atenta mirada de los allí presentes, que permanecían indiferentes ante este horrible suceso.
La esposa pedía auxilio desconsoladamente,pero la gente parecía no importarle demasiado el dolor de esta angustiada joven y seguían su camino sin mostrar compasión ninguna,el joven murió minutos despues pero la bala solo fue el detonante, la verdadera causa de la muerte, fue la indiferencia humana,provablemente se hubiera salvado si alguna de estas personas hubiesen tenido conciencia y le hubieran prestado auxilio.
Hoy estoy muy triste, pero no solo por la muerte de este pobre hombre, sino por la falta de sentimientos de todas esas personas, que miraban impasible como se acababa la vida de una persona, sin mostras el mas mínimo interés por ayudarle.
Todo esto lo escribo con lágrimas en los ojos, con pena en el corazón y con una sensación desagradable de vergüenza de pertenecer al genero humano.
Vivimos en una sociedad deshumanizada, imagen es de personas masacradas, pasan a menudo por nuestros ojos,mientras tomamos un aperitivo.
¨¿En que nos estamos convirtiendo? ¿Cuando perdimos nuestros sentimientos?
La compasión,las ganas de afrontar y combatir las injusticias.
Pongamos nuestro granito de arena, si nos encontramos en una situación que requiera de nuestra ayuda,no nos demos media vuelta y pongamos tierra de por medio, pensemos que puede ser nuestro padre o nuestro hijo.
Muchos pocos hacen un mucho,seamos solidarios y amemos la vida.